"Al despertar, me doy cuenta que no estoy solo, al dormir recordé tiempos de batallas, de gritos de lucha.
Me esperabas tu como aviamos quedado de acuerdo, con esa mirada, ese olor peculiar, tu pelo con su color simbolizan en mi cuerpo la lucha, tus manos reflejan trabajo, esfuerzo, ¿por que?, ¿tal vez por conseguir un camino libre para el pueblo?.
Caminamos tomados de la mano para reunirnos con un tumultuoso grupo de gente dispuesta a dejar en las calles asfaltadas su cuerpo, consientes de la opresión y de la represión que infringen a la gente que con pasión grita por las calles barras de libertad y de esperanza, marchamos formando una persona, un ser, un ente por medio de las grandes alamedas que algún día serán libres, que algún día nos recibirán con los brazos abiertos, pero aun no es tiempo, los rostros de la gente estaban inundados en pasión, un gusto tremendo recorría mi cuerpo, lo hacia vibrar en un frecuencia exquisita, tu mano afirmada de la mía, tus labio mojados besando los míos, tus ojos mirando los míos, el mundo se resumió a eso en ese momento, me di cuenta que no éramos los únicos que desatábamos esa pasión algunos con sus banderas al viento, con sus pancartas en sus manos, gritando y cantando, bailando y riendo, éramos únicos en ese momento y al llegar a nuestra meta, encontramos lo que nadie imagino, la represión venia vestida de un verde musgo corriendo como perros rabiosos tras nosotros, como cualquier cazador nos encerró, nos tiro esas nubes de humo toxico que destruye tu respiración que inunda de inmundicia el aire libre, y en ese momento como un manto gigante hermoso y apaciguante, nos cubrió un ser único que se llamaba libertad, algún día llegara por ahora sigo en la marcha sabiendo que al final del día estaré junto a otros en una celda como cualquier ladrón y no como cualquier libertario…"
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