"En un comienzo éramos dos
Luego fuimos uno en alma
Afirmados y contrapesados el uno con el otro
Entrando a un mundo del cual desnudo nos vemos
Mudos hablamos de sobra
Sin tacto te sentía mía
Murmurando palabras en mi oído
Me decías te amo
Suspirando ironías a tu cuerpo
Pensaste que era cierto
Te amarraste a mi cintura
De tus brazos no podía zafarme
Tome tu cabello entre mis manos
Y con gracia y elegancia me miraste
No dábamos mas, nos entregamos todo
Al amanecer como siempre
Me vestí te mire, mire los muro
La cama desecha
Tu cuerpo acurrucado a la almohada
Me acerque
Y en costumbre, afirmado con la lámpara
Deje tu paga
Quien podría negarme la satisfacción
De estar con alguien como tu a mis sesenta años?"
No hay comentarios:
Publicar un comentario