miércoles, 27 de mayo de 2009

HISTORIAS DE MI ABUELO “cuando el hijo del sol llora”

Una tarde de otoño - que magnifica fecha - caminando por las calles de nuestro hermoso Santiago. Obviamente tomado de la mano de mi padre y el a la vez de la de mi madre nos dirigimos al terminal de trenes. Como es costumbre nos vamos a la casa de mis abuelos, me encanta esa casa, es tan acogedora, con su olor a madera fresca y a tierra húmeda.

Al llegar mi abuelo nos estaba esperando en la camioneta, un tipo de camión arreglado, grande, amplio y muy, muy viejo.

Todos reímos en el trayecto a la casa, pasamos por el portón de madera y comenzó la lluvia nuevamente, como si hubiese esperado a que llegáramos para comenzar a caer.

Todos reunidos en la casa, nos sentamos cerca de la chimenea, daba mucho calor pero nada de humo, mi abuelo pregunto si queríamos una historia, yo me senté en su regazo para estar mas cerca cuando comenzara.

“Existían dioses, muchos dioses de diferentes tipos, ahora solo tenemos un dios, antes era un dios para cada cosa, existían los demonios, los ángeles, los brujos, los magos, los dragones, los caballeros. En fin muchos tipos de seres mágicos y especiales. Esta historia trata de un demonio en particular, no un demonio malo ni bueno, si no uno que no sabia que hacer, su nombre era Eukatrus, que significa el que hace fuego.

Eukatrus era un demonio joven, era grande para su edad y brillaba como el sol, bueno tenia que hacerlo ya que era hijo del sol y una humana.

Nuestro Eukatrus estaba triste, quería compañía, pero siempre estaba solo, como demonio la gente corría de el, se asustaba sin siquiera conocerlo, sin siquiera hablarle, o saber que es lo que quería, pero con buena razón la gente podía arrancar, un demonio de 2 metros de alto, que siempre estaba envuelto el llamas, unos ojos negros y profundos que sentías que te comía el alma.

Un día nuestro pequeño gran demonio, llorando triste y amargamente por su tan grande soledad, se poso al lado de un lago, al llorar sus lagrimas cayeron en este lago y calentaron el agua, convirtiéndolas en termas, las aguas se volvieron exquisitas, gente de los cuatro rincones del mundo venían a bañarse en ellas, pero nadie sabia la triste historia del ser que las dejo así, nuestro querido Eukatrus, sin saberlo se acerco mas a la gente de lo que el creía, cuando se empezó a dar cuenta de esto dejo de llorar, las termas empezaron a enfriarse, la gente ya no venia tan seguido. Fue en ese momento en que conoció a krista, una muchacha de un pueblo cercano, krista, no corrió cuando vio a Eukatrus, simplemente, lo saludo cortes mente y después de eso pregunto –¿que eres tu? Eukatrus no supo responder y dijo- soy el que hacia las aguas calentar.

Krista lo miro le sonrió y le dijo que por que estaba dejando que se enfriaran las aguas, Eukatrus conto su historia, Krista lo escucho atentamente y le dijo-pero si tu cuerpo entero genera fuego no es necesario que llores.

Desde ese entonces las aguas de las termas siguen siendo calientes, krista después de un par de años murió, Eukatrus, creo un ave que vive con el en las termas para que le recuerden a krista, esas aves son los flamencos”

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